Blog · Cirugía general
Piedras en la vesícula
sin síntomas: ¿hay que operar?
Te hicieron un ultrasonido por otra razón y apareció que tienes piedras en la vesícula. No te duele nada. ¿Tienes que operarte?
En la mayoría de los casos, no. Los cálculos que nunca han dado síntomas suelen vigilarse, no operarse. La cirugía se considera cuando aparecen síntomas o cuando el ultrasonido muestra ciertos hallazgos específicos.
Quién te opera
Cirugía laparoscópica en hospitales
privados certificados.
Dr. José Andrés Cárdenas Figueroa · Cirujano general y bariatra
Certificado por el Consejo Mexicano de Cirugía General A.C.

Por qué normalmente se vigilan
Muchas personas tienen piedras en la vesícula y nunca desarrollan molestias. Operar a todas expondría a muchas personas a los riesgos de una cirugía que quizá nunca iban a necesitar. Por eso, cuando no hay síntomas, lo habitual es vigilar y aprender a reconocer las señales que cambiarían la decisión.
Cuándo sí se considera operar aunque no duela
Hay situaciones en las que se recomienda la cirugía incluso sin síntomas. Tu cirujano te dirá si aplica alguna en tu caso:
- → Cálculos muy grandes
- → Pólipos en la vesícula de alrededor de un centímetro o más
- → Una pared de la vesícula calcificada, llamada vesícula en porcelana
- → Otros hallazgos del ultrasonido que tu cirujano considere de riesgo en tu caso particular
Cuándo ya no son "sin síntomas"
Muchas personas creen que no tienen síntomas porque lo que sienten lo han atribuido a gastritis durante años. El cólico biliar tiene un patrón reconocible:
- → Dolor bajo las costillas del lado derecho o en la boca del estómago
- → Aparece después de comer, sobre todo grasa o frituras
- → Dura de 30 minutos a varias horas y puede irse a la espalda o al hombro derecho
- → Se acompaña de náusea y no cede con antiácido
Si ya tuviste un episodio así, ya no son cálculos sin síntomas, y la recomendación cambia: una vesícula que dio un cólico tiene probabilidad de volver a darlo, y a veces de complicarse.
Si decides vigilar
Vigilar no es ignorar. Conviene saber reconocer el cólico, y sobre todo las señales de urgencia: dolor de más de seis horas, fiebre con escalofríos, o piel y ojos amarillos. Cualquiera de ellas requiere atención el mismo día.
